El Valle de Tost

El Valle de Tost contribuye a la historia cuando Arnau Mir de Tost, caballero medieval originario de este lugar y nacido en el año 1000, reconquista a los musulmanes algunas poblaciones de la Cataluña occidental, como Àger.

El antiguo municipio de Tost reunía las poblaciones de Tost, Hostalets de Tost, La Bastida de Tost, Torà de Tost, Castellar de Tost, Montant de Tost, Sauvanyà y Fontelles, hoy amparados bajo Ribera d’Urgellet.

Aún se conservan reliquias como el castillo de los Señores Mir, algunas iglesias románicas como Sant Marti de Tost, Sant Esteve de Sauvanyà, Sant Genis de Torà o Sant Germé de Montant además de pequeños pueblos de montaña como Torà de Tost, Sauvanyà y Castellar de Tost.

El valle ofrece un paisaje salvaje y pedregoso donde encontrarse solo con la naturaleza.

La proximidad del valle de Tost con La Seu d’Urgell y Andorra complementan la estancia con otros lugares de interés general.